Ese malestar o tristeza repentina es una herida no curada. Es una palabra enterrada muy en el fondo de nuestro cerebro.
Las cicatrices físicas con el tiempo se curan pero las emocionales pocas veces se borran y cuando vuelves a escuchar esa palabras o la recuerdas, es como si volvieras a ese momento en ese precio instante.
Como curar esa herida? Pues creo que sólo con el tiempo y la plena determinación de querer hacerlo, no por quien lo ocasionó sino por nosotros mismos porque vivir con el alma dañada o herida no es un buen sentimiento y debemos vivir en paz y felices.
Es difícil, muy difícil. Es repetirte a tí mismo que el daño ya pasó y no puedes vivir en el pasado, es " obligarte" a pensar en cosas bonitas, en cosas positivas.
Les ha pasado que pueden estar cantando y escuchan una canción que los pone triste? Es simple. La canción desenterró de tu cerebro algo que te ocasionó tristeza. Sacude la cabeza, lávate la cara y dí" eso es pasado", cambia de canción y sigue para adelante.
El ser humano es demasiado complejo, es un conjunto de bienestares para que pueda funcionar bien. Es un equilibrio entre mente, cuerpo y alma, eso lo aprendí de un doctor un día que llevé a mi hija mayor a una consulta. Pero en especial la mente, ella es tan fuerte que le puede decir al cuerpo que algo anda mal y enfermarte.
Sanemos las heridas del alma para que brillamos como debemos de brillar.
La felicidad es una determinación, escribe tus propios decretos de ley y dile a tu alma que perdone y trata de recordar sólo cosas positivas y bonitas.