El día de su entierro, estábamos en el cementerio y una prima me dijo " y ahora qué hacemos" no sé ; le respondí. Me imagino que nos dirán a donde ir. No, me dijo ella, qué haremos ahora sin ella".
Han pasado 18 años que se fue físicamente. La escucho hablarme al oído, diciéndome que mis hijos se pongan medias que por los pues entra el frio. Y aunque los primeros años sentí literal, que perdí el piso y que perdí mi Norte, siempre la escucho. Sentía que ella era mi ancla que me mantenía en tierra, ahora es mi estrella que me guía y sé que si llego alto es porque estoy sobre sus hombros. Hoy en el cementerio no podía hablar porque lloraba. Le hablaba en mi mente donde ella siempre está, le decía gracias por todo, por lo que soy y seguiré siendo, todo por ella.
Han pasado 18 años que se fue físicamente. La escucho hablarme al oído, diciéndome que mis hijos se pongan medias que por los pues entra el frio. Y aunque los primeros años sentí literal, que perdí el piso y que perdí mi Norte, siempre la escucho. Sentía que ella era mi ancla que me mantenía en tierra, ahora es mi estrella que me guía y sé que si llego alto es porque estoy sobre sus hombros. Hoy en el cementerio no podía hablar porque lloraba. Le hablaba en mi mente donde ella siempre está, le decía gracias por todo, por lo que soy y seguiré siendo, todo por ella.
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